LADRONES DE ÓRGANOS


Ladrones de Órganos
Juan y Brenda era la pareja perfecta para los ojos de los demás, se amaban intensamente el uno a otro, hasta hablaban de matrimonio y hijos; una desaparición, era algo casi impensable... pero algo no marchaba bien. 


Tras varios años saliendo, Juan descubre que Brenda le era infiel, situación que le dejo destrozado, aislándose de todos y iniciando una profunda depresión, cosa que le peonia al borde del suicidio, ya no pensaba en el, solo quería morir...

Después de varias semanas encerrado en casa por fin se decide a aceptar la invitación de sus amigos para salir de copas y ahogar sus penas en alcohol, mujeres y toda la diversion posible.

¿Habrá sido buena la decision de salir a aquella fiesta...?

A las pocas horas y tras varios vodkas, cerveza y mucho mas licores, por fin decide acercarse a hablar con una chica, que de por cierto era muy hermosa, era de aquella que uno no se cruzaria así nomas, era simplemente única.

La hermosa joven, lleva toda la noche mirándole, como si quisiera que Juan se le acercase inmediatamente, siempre con una mirada penetrante; mientras tanto Juan siempre había sido un chico tímido, introvertido, que de por si, no se le hubiese acercado a la hermosa joven, que le devoraba con la mirada; pero el alcohol y los ánimos de sus amigos le empujan a entablar conversación. La chica estaba muy interesada en él y en media hora ambos estaban besándose apasionadamente, atrás quedaron los recuerdos de Brenda, bueno al menos por aquellos instantes.

Los amigos deciden dejar solos a los “tortolitos” y cambian de bar, dejando a Juan con su nueva amiga. La chica se empieza a poner más cariñosa e invita al chico a que la acompañe a un hotel donde podrán estar más cómodos.

Se suben en un taxi donde Juan mareado por las copas y distraído por los besos y caricias de la hermosa mujer, ni se da cuenta a donde le llevan, el simplemente se dejaba llevar por la situación. 


Ambos entran en la habitación de un mugriento hotel pero no parece molestarles la suciedad del lugar, están demasiado concentrados el uno en el otro.

La chica saca una pequeña botella de licor y le ofrece a Juan la última copa mientras ella se asea en el baño antes de intimar. Juan emocionado por su éxito pega un trago, a los pocos segundos cae inconsciente, la bebida tenía algún tipo de droga…droga que le cambiaría la vida por completo...

Despierta varias horas después en una bañera llena de hielo, muerto de frío y con un fuerte dolor en la espalda. 

¿Qué habría pasado...? Aún medio drogado y con la cabeza a punto de explotar se da cuenta de que han dejado su teléfono móvil junto a un nota cerca de donde está tumbado, la cual decía:

“Llama a una ambulancia inmediatamente o morirás”

El chico asustado se levanta como malamente puede para observar horrorizado en el espejo que tiene dos enormes heridas en la espalda justo a la altura de los riñones.

Al llegar al hospital le confirman sus peores temores, una banda de traficantes de órganos le han extraído sus riñones, probablemente para venderlos a algún rico sin escrúpulos al que no le importe el origen de los mismo.


Por suerte o desgracia, no sabría que decirles, Juan no murío tras esa aterradora experiencia, por que tendrá que vivir enchufado a una maquina de diálisis en el hospital..., hasta que encuentre un donador y realizarle el trasplante.

Está, si bien es una leyenda urbana, en los últimos años ha pasado a formar parte de las leyendas que se convirtieron realidad, cosa que atemoriza a los que se dejan llevar por el éxtasis...